Yo los hice en tempura, pues la forma mas típica de hacerlos es imposible de hacer en un piso, mas tarde os la muestro.

Se comercializan en manojos de 25 y 50 unidades, yo compre uno de 25.
Se limpian de las hojas verdes y las primeras capas, se corta de forma que quede solo la parte mas blanca del calçot y se lavan.
Se reservan.
Lo mas importante es la salsa de los calçots, un romesco.Empezamos por asar en el horno, media cabeza de ajos y dos tomates maduros.
El resto de los ingredientes de la salsa son:
Unas almendras tostadas.
Unas avellanas, según algunas recetas, la mitad de la cantidad de almendras.
2 rebanadas de pan duro, remojado en vinagre, en algun caso tostado.
1 diente de ajo crudo.
Aceite de oliva.
El tomate y los ajos escalivados (asados).
Dos ñoras, ó una cucharada de su carne, como fue mi caso, ahorra trabajo.Machacamos en un mortero el ajo crudo con un poco de sal para que no salte, a continuación añadimos los frutos secos y seguimos machacando, para triturar lo mas fino posible.

Añadimos los tomates, pelados, uno a uno y seguimos con el trabajo de triturar.
Ponemos las dos rebanadas de pan y seguimos machacando.

Añadimos la carne de las ñoras y a continuación vamos añadiendo el aceite poco a poco e integrando en la salsa. El resultado tiene que ser una salsa espesita y untuosa, que se enganche al calçot cuando lo untemos.
Hay quien todo este proceso lo hace con la batidora, obteniendo una salsa mas fina, a mi me gusta notar un poco la textura de los ingredientes.
Hacemos una tempura en la que rebozaremos los calçots y los freímos en abundante aceite.
Servimos calientes y acompañados con su salsa.
!! Que vagi de gust ¡¡
Y ahora quiero mostraros como es una típica 'calçotada', por la zona de Valls, provincia de Tarragona y en algunos sitios mas, como los alrededores de Sant Sadurní d'Anoia, existen multitud de restaurantes donde las hacen.
Los calçots, en palet, es este restaurante suelen hacer del orden de 8.000 a 12.000 un domingo, a la derecha uno de los manojos de 50 unidades.

A la izquierda, una de las parrillas, observar que son dos somieres, que luego se pliegan, a la derecha poniendo los calçots sobre las parrillas, en este caso ni se lavan, ni se pelan.

Las parrillas ya cerradas, se transportan al fuego con un toro, y se hacen a fuego vivo, no a las brasas, estas luego se utilizan para hacer las carnes.

Cuando están hechos, se recogen y se colocan en este caso en cajas de cartón y se tapan con papel de periódico, aguantan calientes y se acaban de hacer con su propio calor, se sirven acompañados de su salsa.

Para comerlos, se tira de las capas exteriores hacia abajo, para extraer la parte del medio, que es la mas tierna, se mojan en la salsa y ' pa dentro '. Al acabar, hay que lavarse las manos que quedan negras. Habéis visto que serio, el señor de la izquierda?.

Y después de los calçots, lo típico son las butifarras con judías y su ali-oli y el cordero a la brasa con patatas fritas.
Y de postre, crema catalana ó postre de ' músico ', en la foto.
Y como curiosidad, el ganador del concurso de comedores de calçots de este año, Adrià Wegrzyn, de Barcelona, por segundo año consecutivo, engulló 3,5 kilos de calçots -265 unidades- cuando el año pasado llegó a los 2,7 kilos, aunque no bate el récord, que es de 360 calçots con algo más de 3 kilos de peso en total.
Extraído de La Vanguardia.com AQUÍ , el enlace.












































